miércoles, 8 de febrero de 2012

La maldición del viajero


Hace unos días Leticia me mandaba el siguiente texto acerca del "síndrome del viajero eterno". Sin duda lo hacía porque ve que mi forma de ser, o de viajar, no difiere mucho de lo que se describe en ese texto, y sin duda alguna no carece de razón.

"Una de las cosas que más me cuesta explicar a alguien que siempre ha vivido en el mismo lugar, es la sensación de no pertenecer a ningún sitio. Es una especie de ansiedad, de no estar a gusto, de que falta algo…"
Creo que cualquiera de mis compañeros Icex han experimentado una sensación similar, al menos he charlado con más de uno acerca de esa sensación (¿eh Cifu?).

Hoy todo el mundo me ve un poco así, un viajero, un aventurero dispuesto a recorrer el mundo con su mochila, y es cierto, pero sólo en parte. Siempre he estado dividido en dos mitades, bueno, en realidad son muchas más, después de todo soy un tipo complejo. Una mitad es la aventurera, la que hoy se ve más, la otra es la hogareña.

Por fortuna o por desgracia no tengo novia, en estos años no conseguí encontrar a nadie que me aguantase, una pena, pero es así. Yo habría sido completamente feliz viviendo con ella, yendo a comer a casa de los padres de mi chica un fin de semana y al otro a de los míos, yendo de vacaciones a un chalet en Torrevieja y, si las cosas laboralmente me hubiesen ido bien, pues con un crío o dos (después de todo voy camino de la treintena). Si las cosas se hubiesen dado de otro modo yo viviría feliz así, disfrutando de esas pequeñas cosas, y desde luego no echaría en falta para nada viajar al otro lado del mundo.

La vida me llevó hacia la mitad aventurera, que es la que todos veis y de la que también disfruto enormemente, pero también existe la otra mitad, después de todo, es parte de mí.

Me educaron para ser feliz con lo que tengo, aprendí a disfrutar de lo que te depara la vida. Por el momento, la vida me ha llevado en un sentido, pero puede que el viento comience a soplar y despeje un nuevo camino para mí.

Ya se verá.

2 comentarios:

Lauphney dijo...

Bonito texto. Sincero, claro y directo. Muy como tú.
Suertísima en tu nueva aventura. Y que la compartas con nosotr@s :)

Alberto dijo...

Muchas gracias Lauphney, celebro que te guste. Ahora que ya estoy un poco instalado por aquí espero que tengamos un día para charlar tranquilos.

Un besito